Manual de Supervivencia (PDF) - José Colli Rodriguez.

Lo maravilloso del Derecho de Propiedad Intelectual es que, a semejanza del Derecho Matrimonial y del Derecho Mercantil cuando estudiábamos (que se salían del área de lo previsible por lo imaginativo e inesperado de sus contenidos), permite al creador una elección muy personal y amplia para proteger sus creaciones, pudiendo así demostrar después su prelación y desde luego lo indubitable de su creación. Aquí queda apuntada ya una de las características específicas del Derecho de Propiedad Intelectual y que consiste en cierta doble faz simultánea que le confiere uno de sus mayores atractivos. Nos referimos a que, en el acto de proteger la creación propia, el autor consigue dos fines importantes o, como mínimo, siempre uno de los dos. En efecto, tanto puede esgrimir su creación frente a terceros que intentan copiar su obra e infringir así la propiedad que el autor tiene sobre ella, como esgrimir su creación frente a terceros que intenten impedir al creador el disfrute de su propia obra alegando que es creación y propiedad de ellos (falacia que va a poder desbaratar, ya que el autor tuvo la previsión de activar sistemas demostrativos de su propiedad). Así pues, como mínimo, el autor debe conseguir que nadie pueda impedirle disfrutar de su propia obra.

Fuente:Sinopsis incluida dentro del libro.